Opiniones sobre los brokers forex

Yo no conocía de nada a José Luís. Él es el marido de una amiga de mi hermana pequeña. Y por casualidades de la vida, un día coincidimos en la boda de mi prima María.

El destino quiso que, por un error organizativo en la distribución de los invitados por las mesas del salón del restaurante donde se celebró la cena nupcial, yo quedara sentado justo al lado de José Luís.

Recuerdo que los diez primeros minutos me cayó mal. Y reconozco que no fue culpa suya, sino mía: un mes antes me había divorciado de mi mujer y fue un proceso tormentoso, doloroso y muy traumático. Así que lo cierto era que no estaba uno en su mejor momento.

Cuando a los quince minutos de conocernos, me dijo tajantemente que me iba a demostrar que invertir en productos financieros podía ser muy beneficioso, no daba crédito.

Mi padre se había arruinado por culpa de la Bolsa y yo no quería ni oír hablar de operaciones financieras ni inversiones. Estaba del todo convencido de que era un negocio muy arriesgado y yo no tenía ninguna confianza en los brokers.

Y sí, José Luís era uno de ellos.

Recuerdo que lo critiqué duramente. Demasiado, eso es cierto. Tampoco se lo merecía. Pero con una sonrisa en los labios y con total seguridad en sí mismo, fue replicando a todas mis críticas de una forma muy profesional.

Poco a poco se me fue pasando el mal humor y me di cuenta de que este hombre sabía de lo que hablaba y de que no tenía ni un pelo de tonto. Al final de la cena –pese a sus magníficas explicaciones- le dije que no pensaba hacer ninguna inversión en este sector. Y ahí lo dejamos.

Sin embargo, a la semana siguiente empecé a darle vueltas al asunto y a investigar un poco sobre el Fórex, del que me habló mucho.

Se trata de un mercado internacional de divisas (significa Foreign Exchange Market) y se considera el mercado financiero más grande del mundo. Según dicen su volumen de negocio equivale al de un mes de la Bolsa de Nueva York. Para que os hagáis una idea.

Me sorprendió mucho la importancia de este mercado.

En él, se puede comprar y vender divisas, monedas, y dinero en general, y todo ello con la intermediación de un bróker o dealer. Funciona de forma electrónica y no tiene sede física. Detalle este que a algunos les preocupa, pero que yo pienso que no es importante, pues hoy día es algo a lo que deberíamos estar acostumbrados gracias a internet.

Después de estudiar a fondo el tema, le pedí una cita a José Luís, quien se alegró mucho de que hubiera cambiado de opinión.

Me decidí a iniciar contactos con él porque buscando opiniones del broker markets.com, descubrí que eran positivas. Ofrecía confianza y fiabilidad, así como profesionalidad. Por supuesto, está totalmente adaptado a la normativa vigente y proviene de un país miembro de la Unión Europea. No da problemas cuando queremos retirar fondos y su trading en forex es realmente barato.

Le expliqué a José Luís que tenía dinero inmovilizado en el banco, fruto de los beneficios obtenidos en un antiguo negocio de negocios on line. Y que quería sacarle un buen rendimiento.

Me dejé asesorar por él y sus pronósticos favorables se vieron cumplidos en poco tiempo.

Fue una excelente idea por mi parte y por fin pude ver un beneficio después de tantos años sin saber qué hacer con ese dinero. No me gusta correr riesgos y de ahí que llevara mucho tiempo esperando una buena oportunidad.

Ha merecido la pena.

Fue toda una suerte conocer a José Luis en aquella boda.

El asesoramiento en el mercado de capitales

Los mercados de capitales no son para los novatos
Necesitas un asesoramiento a la hora de invertir

Mi cuñado José Carlos estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Granada, y por mucho que hoy sea un magnífico profesor de la Facultad (y aunque también haya heredado una empresa multimillonaria de su padre), no puede tener conocimientos suficientes de una materia tan alejada de la suya como es la de los mercados de capitales.

Todos le dijimos que no se arriesgara a invertir en ese sector sin saber del tema, y mucho menos sin el asesoramiento previo de un experto, pero no hubo forma humana de que nos hiciera caso a ninguno de nosotros, ni siquiera a María, su mujer y mi hermana pequeña.

A consecuencia de su atrevimiento, ahora tiene que soportar una deuda importante y una situación muy tensa en su economía doméstica. Incluso hablan María y él de un posible divorcio.

Es como si yo, que me dedico a dar clases de inglés, de pronto decido que voy a invertir en Bolsa… ¿Y en qué invierto? ¿Cuánto? ¿Cómo funciona la Bolsa? ¿Puedo hacerlo por mí mismo o tengo que contratar a un intermediario? No sé nada del tema, ni creo ser capaz de conocerlo en profundidad para poder actuar de forma segura y correr los menos riesgos posibles.

Cuando me duele una muela, voy al dentista. Cuando quiero cortarme el pelo, voy a la peluquería. Cuando tengo un problema jurídico, voy al abogado.

Y por supuesto, si quiero hacer algún negocio relacionado con los mercados de capitales, acudo a un buen asesor o experto.

Cuando supe la idea que tenía mi cuñado, inmediatamente le hablé de OPTIMISSA, MERCADO DE CAPITALES, una gran empresa especializada en esta materia.

Yo los conocí hace un par de años a través de mi padre, ya que los contrató para una importante inversión, como consultores especializados en mercados de capitales, y gracias a ellos tuvo unos resultados excelentes con importantes beneficios económicos.

“José Carlos –le dije aquella tarde de junio que él y mi hermana María vinieron a casa-, no te arriesgues a jugar tú solo en ese sector, pide cita con algún asesor de OPTIMISSA, MERCADO DE CAPITALES. Es una empresa seria y con bastante experiencia, que tiene oficinas en Barcelona, Madrid, Reino Unido e incluso Estados Unidos. Ellos saben lo que hacen y son muy profesionales.”

Pero el caso es que ni me dejó seguir hablando y me dijo que ya se había asesorado a través de un familiar y que no me preocupara.

Dudo mucho que fuera cierto y si lo fue, el supuesto asesor no tenía ni la más remota idea de lo que estaba hablando.

La mala experiencia de mi cuñado, me ha llevado a tener aún más claro lo importante que es tener a tu lado en estos casos a un consultor.

De hecho, uno de los más importantes servicios que presta OPTIMISSA es la consultoría de negocios. ¿Y por qué es tan importante? Pues sencillamente porque el sector financiero es un mercado en continuo cambio, donde la competitividad llega a niveles de exigencia muy altos, de forma que los errores -por leves que sean –no están permitidos y cualquier reacción tardía desembocará en el más estrepitoso fracaso. Y la legislación en este campo tampoco ayuda, si no todo lo contrario, dada su especial complejidad.

No ir de la mano en esta aventura de negocio con un buen asesor, es para mí como coger un bisturí y hacer una operación a corazón abierto sin tener ninguna noción de medicina.

Toda una temeridad.